Empieza a practicar el Slow Food

Slow food para vivir una vida llena de salud y alegría.

Slow food: alimentación vegana

En los tiempos actuales, el frenesí  y la celeridad son actitudes normales. Conductas aceptables, incluso loables.

Sí, somos frenéticos y muy inquietos. La multitarea nos encanta, el respiro no se aguanta.

Somos presas del hacer, enemigos del ser.

Nuestra mente es un títere en constante movimiento. Un captador de información continuo y sin aliento.

La concentración se nos escapa, la soledad nos desalma.

No somos capaces de estar solos. De simplemente respirar y contemplar. Ser y observar. Ver y escuchar.

La mayor inteligencia que existe en este planeta, la sabiduría del cuerpo y la memoria del universo realizan una cosa tras otra. Pausada y paulatinamente. Sin prisa ni presión. Con amor y precisión.

Lograr vivir una vida llena de abundancia, mágica e inspiradora, sorprendente y alegre está a tu alcance. Simplemente tienes que pararte un momento y observar con detenimiento. Ver en cada cosa su carácter sagrado y etéreo.

El slow food es una practica terapéutica que te ancla en el presente, que cura y previene. Es un proceso lento y profundo, embriagador y consolador.

Cada alimento posee un poder secreto. Sus vitaminas y minerales lo convierten en un ingrediente medicinal que debe ser considerado. Observado. Y valorado.

Cocinar de forma consciente empieza por una adquisición atenta, moderada y serena. Tocar, palpar, oler y sentir la frescura y delicadeza de productos con color y sabor es muy gratificante. Sumamente reconfortante.

Pedir gracias a la vida por ofrecerte estas delicias curativas. Lavarlas, enjuagarlas, percibir las diferentes texturas de los alimentos es sorprendente y siempre diferente.

Cortar, trocear, picar, combinar con consciencia e inteligencia. La cocina vegana conoce los beneficios de los alimentos, los mezcla con sabiduría y genera auténticas explosiones de color, sabor y olor. Es ingeniosa y muy creativa. Como un curandero con sus plantas y secretos, la cocina vegana combina el amor por la vida con la intuición más imaginativa.

Slow food: tagliatelle de wakame con vegetales.

Slow food: cocina consciente y vegana

Los tagliatelle de wakame son hidratos de carbono elaborados con un alga marina. Estas plantas del mar poseen, en su ADN, una memoria milenaria. Por ello son una auténtica joya nutricional, una fuente extraordinaria de vitaminas, pero sobre todo de minerales.

  • Es rica en calcio. Protege los huesos y previene la degeneración de éstos en la conocida y temida “osteoporosis”.
  • Las sales minerales abundan en su interior. Rica en hierro y potasio, es reminelarizante y revitalizante. Ideal para personas que realizan grandes esfuerzos físicos.
  • Su alto contenido en vitamina A, C y B1, B2 y B3 la convierten en un auténtico milagro antioxidante, en un componente inmunoestimulante. Facilita la regeneración celular y combate eficazmente cualquier radical libre.
Slow food: receta de tagliatelle de wakame con vegetales.

Su sabor particular combina a la perfección con cualquier tipo de vegetal.

Yo he cocinado estos tagliatelle para que queden al dente (3 minutos), y les he agregado aceite de oliva virgen extra. Su textura suave y deslizante se acopla a la perfección con la untuosidad mantecosa y fresca del aguacate con semillas de sésamo tostado (grasas naturales esenciales). La estructura crujiente de la col kale y el brócoli crudo le agregan un toque más seco y vegetal (proteínas vegetales). El sabor fresco y dulce del pepino y del mango le aportan color y un toque más afrutado. Las pipas de calabaza completan el aporte de Omega 3, mientras que el carácter sedoso de las aceitunas negras perfeccionan el sabor sorprendente de esta ensalada verde.

“Este delicioso plato de algas marinas protege mis huesos frente al paso del tiempo. Revitaliza mi cuerpo y lo protege frente a entes malévolas provenientes del exterior. Es un gran depurador que me limpia por dentro y equilibra las diferentes zonas de mi sistema nervioso, aportándome mayor tranquilidad y serenidad. Este bol de vegetales contiene todos los nutrientes esenciales que mi cuerpo necesita: equilibra el aporte de hidratos de carbono, grasas naturales esenciales y proteínas vegetales. Es multivitamínico y también mineralizante: aprovecha el poder curativo de la naturaleza para nutrir mi organismo y protegerlo de la enfermedad.

Doy gracias al cielo, a la tierra, al agua, al fuego y al viento por conformar estos ingredientes. Por crearlos con esta forma y este sabor. Me siento agradecida, no sólo por disponer de ellos, sino porque al ingerirlos, siento el poder de la tierra en mi interior. Me siento unida a ellos, porque ellos son los que me aportan vida. Energía. Salud. Y alegría”.

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