Ser vegano en Estocolmo

¿Se puede ser vegano en Estocolmo?

Ser vegano en Estocolmo es natural

Ser vegano en Estocolmo es popular. Banal. Corriente. Incluso evidente. Su carácter ecologista, su respeto por la naturaleza y su consciencia iluminada provocan, de forma natural y espontánea, la proliferación del veganismo en Estocolmo.Un concepto que abarca un sinfín de elementos, y que lo convierten en un auténtico estilo de vida, en una verdadera cultura y en una filosofía de vida necesaria. Necesaria e indispensable en un mundo que se está degradando poco a poco. Que se está apagando paulatinamente. Que está agonizando prematuramente.

Muchos países del Norte promocionan este nuevo estilo de vida, animan a sus ciudadanos a integrarlo en su día a día. Ser vegano en Estocolmo es un hecho que no cesa de crecer, y sus numerosos enclaves gastronómicos son un auténtico éxito. Lugares animados, joviales, multirraciales, iluminados, coloridos, naturales.

Ser vegano en Estocolmo: lugares de peregrinaje.

Ser vegano en Estocolmo y las cafeterías veganas

HälsoCafet es el restaurante vegano por antonomasia de Estocolmo. Con una oferta de producto local, ecológico, fresco y una dieta basada en hortalizas, frutas, legumbres, cereales integrales y frutos secos, su abanico es extenso y explayado, multicultural y ecléctico. Sus paredes de ladrillo blanco cubiertas de césped y flores trepadoras, sus alfombras jamaicanas, y sus suelos de madera, acogen a numerosos estudiantes, parejas enamoradas, amigas entusiastas, familias animadas.

Ser vegano en Estocolmo: smoothie bowls

Sus smoothie bowls son diferentes y exquisitos, sabrosos y muy frescos, contundentes y saciantes. El ingrediente fetiche: el açai. El suplemento obligatorio: la crema de cacahuetes natural. Su pizza vegana es un auténtico éxito, su combinación  arábica de falafel con hummus, tahini, quinoa, zanahoria, cebolla púrpura, aguacate y cilantro, una delicia oriental. Además, puedes confeccionar tu propio plato saludable escogiendo entre los numerosos ingredientes naturales que te ofrecen en su escaparate.

Ser vegano en Estocolmo: Café Pom&Flora

Otro lugar, que retoma las líneas minimalistas suecas, es Café Pom&Flora. Una auténtica cafetería nórdica. Con una decoración sobria, que combina la pureza del blanco, con los destellos plateados de las cafeteras, y los colores empolvados, el enclave es encantador, aunque un tanto escueto.

Su oferta vegana es más restringida que la anterior. Sin embargo podrás disfrutar de pequeñas tostadas de centeno con aguacate sobre el cuál se colocan especias picantes y sal de Himalaya.

Del Omega bowl elaborado a base de smoothie de arándanos y chía, con dátiles, cardamomo, azafrán, y semillas varias. Al que le puedes agregar la deliciosa contundencia salada de la crema de cacahuetes.

Su pudding de Chía con manzanas de otoño, granola y jengibre es otro must vegano de su carta que no puedes olvidar comandar.

Para finalizar, aunque no son completamente veganos, Snickarbaken 7 y Sally Voltaire&Systar, son dos concept stores, realmente exitosos y lugar de peregrinaje para todo sueco un tanto moderno, en los que se ofrecen deliciosas alternativas veganas, saludables y originales.

Ser vegano en Estocolmo es, en definitiva, natural y local, cool y multicultural. Su afinidad por el universo ecologista y natural, animalista y local que muchas veces incorpora el veganismo, si se enfoca con el propósito de vivir una vida sana y tranquila, consciente y altruista, realza el encanto nórdico de la capital sueca.

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