Sé creador de esplendor y de amor

Descubre el valioso poder que reside en tu interior.

IMG_20181004_114947_805 (1)

El mundo de los sentidos, el terreno de lo físico, la dimensión materialista y el temor a la vida nos han alejado de nuestro yo interior.

Consideramos todo objeto con forma y volumen, con sentido y un objetivo la verdad más elemental. La cruda realidad.

Y sin embargo, sólo es una ilusión. Un pequeñísimo elemento del ser superior.

Nos definimos a nosotros mismos con palabras, objetos, imágenes y proyectos.

Somos un sinfín de conceptos, una extensa lista de elementos.

Una amalgama desordenada de roles y personajes, una compilación extraña de valores y temores.

O eso es lo que creemos ser.

El rol es un concepto figurativo que nos limita como entes vivientes.

Ser hijo muchas veces nos desacredita y disminuye frente a padres que todo lo saben y nada pueden aprender de sus progenitores.

Y sin embargo, como seres, no podemos dejar que esto nos encarcele. No podemos dejar que las expectativas de la sociedad, lo que esperan los demás programe nuestra conducta. Nuestro comportamiento. Nuestro don interno.

No podemos dejar que la rectitud nos condicione. Nos asfixie y desilusione. No podemos dejar que las ideas nos entierren. Porque la vida es mucho más que las proyecciones de nuestros sentidos. Es más que nuestros anhelos desmedidos.

Somos seres multidimensionales, entes desplegables: somos un cuerpo, una mente y un alma. Un continuo intercambio de energías que fluyen entre estos tres componentes. Como un arroyo en constante movimiento, el poder de la vida arroja su dicha por nuestras venas, fluye con alegría, sin temor ni ira.

En el nivel más profundo, somos nada. Una nada pura y serena, quieta y ligera. Somos el espacio en blanco donde surge cada elemento, el intervalo esporádico entre cada pensamiento.

Sé creador de paz y vida

Aunque no lo creas, eres creador de vida. Sin ti como testigo del todo, nada existiría. ¿Puedes imaginar el mundo sin ser?

Creer que el mundo está fuera de ti es una forma de crear un mundo. Separado, desunido y, en muchos casos, sin sentido.

Creer que el mundo está dentro de ti es construir otro tipo de mundo. Unido, interconectado, vivo y realizado.

Todo cuanto ocurre se crea en tu interior. Lo creas desde un campo de vacuidad poderosa. Desde un espacio sin localidad ni tiempo del que surgen todos los pensamientos. Porque entre una idea y otra existe un ínfimo espacio en blanco. Con el que poco a poco debes volver a conectar para alcanzar las alturas elevadas de la consciencia celestial.

Sé creador de amor y salud

¿Y cómo puedo llegar a ser maestro de mi destino? ¿Creador del sino?

Siendo consciente del presente. Observando, a cada instante, el pensamiento en acción. Ver, en cada momento, tu nivel de identificación.

Cuando eres testigo de lo que ocurre en tu interior, empiezas a despegarte de ese yo de ilusión. Porque si puedes ver tus pensamientos, si puedes observar tus reacciones, si puedes ser el testigo quieto que contempla el adentro, significa que eres algo más que todo eso.

Eres el creador, el observador y el actor. El origen, el transcurso y el final. El todo y el nada. El silencio y el movimiento.

Eres. Porque ni el tiempo, ni el espacio existen en realidad.

Sólo tus pensamientos crean esa realidad.

Sé creador de una vida llena de esplendor, sé la fuente de tu amor interior. Esculpe un mundo pacífico y bello. Hila una tierra serena y longeva.

Creer es crear. No lo olvides jamás.

Deja un comentario

Related Posts