No tienes problemas

No tienes problemas, sólo crees que tienes problemas.

No tienes problemas: mindfulness

Problemas. ¿Qué es un problema? Una situación que, aparentemente, no tiene solución. Una encrucijada, sin salida ni alternativas.

Qué extraño… ¿La vida puede crear situaciones sin solución?

Un problema tiene un comienzo. Se genera en un momento concreto y cumple unos mandamientos.

No suele gustar.

Más bien suele preocupar.

Genera ansiedad, incluso confusión.

Presenta una situación nueva, inesperada, que por ser desconocida, se considera enemiga.

Obnubila a las personas que, inmersas en sus problemas, no ven nada más.

Sin embargo, como todo elemento terrenal, los problemas tienen un comienzo y un final.

Y ese final compila una infinidad, sí, una infinidad de soluciones. Porque los problemas no son más que situaciones nuevas que se nos presentan para despertar.

Nos ofrecen la oportunidad de reencauzar nuestra vida. De cumplir nuestros sueños. Ser dueños de nuestros momentos.

Nos indican los puntos en los que estamos estancados, los apegos que nos quedan por abandonar, los miedos que faltan por afrontar.

No tienes problemas: libérate de tus miedos a través del mindfulness

En el mercado local de un pueblo de campo, paseaban una madre y su hija por entre los puestos de comida. En su lista aparecían una serie de productos que debían comprar para cocinar ese día de reunión familiar.

Deseaban, con fervor, encontrar unas manzanas relucientes y brillantes, rojas y despampanantes. Su idea era elaborar una deliciosa tarta de manzana, la favorita del patriarca.

Sin embargo, cuando llegaron a la frutería ya no quedaban manzanas. Sobre el puesto de madera se elevaban, un poco tocadas, unas peras de montaña.

La hija, frustrada, sintió por todo su cuerpo una ola de pánico. Sus expectativas se habían esfumado con el viento de verano. Su madre, sabia y observadora, le acarició dulcemente el hombro y le susurró, tranquila:

“Querida mía, no dejes que el afuera hiera tus adentros. Estas peras medio podridas son una bendición del cielo. Acógelas con amor y alegría porque cumplirán con su cometido”.

Palabras de bondad en momentos de intranquilidad.

Ese día, madre e hija elaboraron, con mucho amor y cariño, una deliciosa tarta de peras, con toques de canela y en forma de luna llena. Sorprendidos ante la novedad, sus hombres la degustaron con asombro, y se exclamaron, al unísono: “Qué sorpresa más deliciosa, qué novedad más nutritiva”.

No tienes problemas: la práctica del mindfulness

La novedad nos nutre.

Lo desconocido nos desvela nuevas posibilidades, previamente inabarcables, que nos permiten vivir una vida más plena y espontánea, más tranquila y rica.

Preocuparse por cosas que jamás pasarán es la enfermedad más común en nuestra sociedad. Sin embargo, no tienes problemas, jamás los has tenido, ni los tendrás.

Porque los problemas no existen. La vida jamás ha creado un sólo problema. Sólo el individuo, con un ego despavorido, separado e intranquilo elabora problemas.

Eres tú quién generas tus preocupaciones, tus quebraderos de cabeza y percepciones.

Sé tú también quien decida utilizarlos en la vida como lecciones de crecimiento.

Como situaciones para ganar confianza y trabajar el auto estima.

Como mundos nuevos que explorar, secretos escondidos que descifrar.

“Nadie siente miedo de lo desconocido porque cualquier persona es capaz de conquistar todo lo que quiere y necesita. Sólo sentimos miedo de perder aquello que tenemos, ya sean nuestras vidas o nuestras plantaciones. Pero este miedo pasa cuando entendemos  que nuestra historia y la historia del mundo fueron escritas por la misma Mano” (El Alquimista, Paulo Coelho).

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